La gente de mi tribu…

La gente de mi tribu es fácil de reconocer

Caminan erguidos,
con brillo en los ojos y sonrisas en los labios.
No se consideran santos o iluminados.
Han pasado por su propio infierno,
Miraron sus sombras y demonios,
los abrazaron y los revelaron.
Ya no son niños,
son conscientes de lo que se les ha hecho,
expresaron su vergüenza y su rabia,
y luego se deshicieron del pasado,
cortaron el cordón umbilical
y pronunciaron el perdón.

Porque ya no quieren ocultar nada,
son claros y abiertos.
Porque ya no necesitan reprimir,
están llenos de energía, curiosidad y entusiasmo.
¡El fuego arde en sus entrañas!

La gente de mi tribu conocen
al hombre y a la mujer salvajes que llevan dentro.
y no les da miedo.
No dan nada por sentado,
investigan,
y siguen su propia intuición.

Hombres y mujeres de mi tribu
se encuentran de igual a igual
respetan y aprecian el ser diferentes,
se enfrentan sin malicia y aman sin límites.

La gente de mi tribu van hacia adentro
para recogerse,
para entrar en contacto con sus propias raíces,
para reencontrarse a sí mismos
si se han perdido con la prisa de la vida.

Y luego les gusta volver a su tribu,
porque les gusta expresarse y compartir,
dar y recibir, regalar y ser regalados.

Viven el calor, el arropamiento y la intimidad.
Separados, no se sienten perdidos como los niños pequeños
y pueden manejarlo bien.
Pero sufren de aislamiento
y añoran a sus hermanos y hermanas del alma.

Ha llegado el momento de reunirnos.

~ Profecías de los Hopi ~